ANÁLISIS DE SOCIEDAD
16 años y un día
Por Almudena Hernández
2 min
Sociedad25-10-2009
Podría ser el título de una película de esas en las que salen abogados sin blanca que defienden causas pobres frente a tiranos malvados, adinerados y todopoderosos. Evidentemente el papel protagonista lo encarnaría ese actor guaperas que en medio de la trama se enamora de la desamparada acusada de pasado truculento: "16 años y un día", mas no. 16 años y un día es la edad que podría tener el presunto pirata que supuestamente participó en el secuestro del Alakrana -cuyos marineros ya cuentan desencantados cada hora que pasa desde que comenzó el secuestro y la posterior operación rescate de pandereta que está haciendo el Gobierno- y que desde que ha pisado suelo español para ser juzgado anda de calabozo en calabozo. No saben si es menor de edad o no y los jueces se van soltando la patata caliente unos a otros después de la operación aireada con luz y taquígrafos por el showman y juez Garzón. Y mira que Baltasar apuntaba maneras años ha. Ahora ha entrado en escena un nuevo personaje: la madre del presunto delincuente que asegura que tiene 16 primaveras... El titulito en cuestión también podría valer para otra película de esas de intriga científica de inteligencias secretas. Quizás en ese siempo, 16 años y un día, se podría averiguar qué demonios es la gripe A, cuál es su auténtica incidencia, si es bueno o no vacunarse y qué efectos secundarios tiene el antídoto entre otras muchas cuestiones. El famoso virus H1N1 dejó apenas sin vacaciones a la ministra de Sanidad española, Trinidad Jiménez, por eso de distraer a los ciudadanos. Antaño se ofrecía pan y circo y ahora, según convenga: Plan E y gripe A; Foto con Obama y niñas ZP; Prespuestos y PNV; G-20 y concierto en La Habana; y si hace falta hasta se mete en la agenda política al tal CR9, sus lesiones y su alto precio en época de vacas flacas. Pero el abogado guaperas de la primera parte de la trilogía vuelve a aparecer en el desenlace de la saga. Esta vez se ha enfadado con la chica por líos de cuernos y ha decidido investigar un caso de un joven niño de papá sospechoso para las autoridades porque parece ser que se dedica a quemar comisarías. El abogaducho guaperas le sigue al joven un lunes por la mañana, que en vez de ir a clase prefiere pasar la mañana en compañía de la última chica con que se enrolló el fin de semana. El actor de moda se topa entonces con la cruda realidad plasmada en el guión que interpreta: los sorprende a ambos entrando a una farmacia para comprar la famosa píldora. La madrugada de autos ella celebraba de aquella guisa su 16 cumpleaños.
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Almudena Hernández
Doctora en Periodismo
Diez años en información social
Las personas, por encima de todo