ANÁLISIS DE DEPORTES
La importancia del factor anímico
Por Alejandro G. Nieto
2 min
Deportes20-09-2009
España demostró en el Eurobasket el imprescindible papel que la motivación y la salud psicológica juegan en el mundo del deporte. De ser un equipo apático que rozó el ridículo ante una selección del nivel de Gran Bretaña, el combinado español pasó a mostrarse como un bloque intocable que arrasó con todo el que se cruzó en su camino hacia el oro. Y todo ello se debió a un juego de emociones que acabó derivando por la vertiente más beneficiosa. Tras varios partidos ofreciendo una imagen pésima, el verse heridos en su orgullo, ninguneados y criticados por todos fue el principal motor del éxito del equipo. La misma España que tantas lagunas defensivas había mostrado en la primera fase del Eurobasket, desplegó una contención impresionante en los siguientes partidos. La excelente defensa fue el principal sustento de una selección que jugó como los ángeles, sucesivamente, ante Lituania, Polonia, Francia, Grecia y finalmente Serbia. Todos ellos padecieron en sus carnes la ira de España, conjurada para ganar como si se tratase de una cuestión de honor, y se marcharon con un severo correctivo a las espaldas. Sergio Scariolo, genio de la táctica, había fallado a la hora de motivar a un grupo de jugadores demasiado acostumbrados a ganar. Además, los excesivamente numerosos e insípidos amistosos disfrutados habían habituado al equipo a vencer sin esforzarse. Pero la casta es algo que nunca se pierde, aunque a veces permanezca en el olvido. Y los jugadores españoles dejaron claro que, cuando hay calidad, basta con estar lo suficientemente motivados para pelear y dejarse la piel en cada jugada para lograr el objetivo. Cabe destacar también el papel de líder ejercido por Pau Gasol. El haber conquistado el anillo de la NBA ha dotado al catalán de un halo de confianza que invade la pista. Él mismo se ve capaz de lograr canastas imposibles y ello es un enorme sustento anímico para sus compañeros. Cuando las cosas no van bien, Pau es la respuesta. Y así sucedió en el Eurobasket, donde el de los Lakers fue nombrado MVP con total merecimiento. Conste que siempre he considerado que Pau es un jugador sobrevalorado. Pero esta vez merece todas las alabanzas.
