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SIN CONCESIONES

Subidón de impuestos

Fotografía

Por Pablo A. IglesiasTiempo de lectura3 min
Opinión13-09-2009

Últimamente no me separo de la calculadora. Cada vez que un ministro abre la boca empiezo a echar cuentas del dinero que voy a perder al año que viene. Si Blanco anuncia que el Gobierno va a subir los impuestos a los ricos, me quedo relativamente tranquilo. Cuando la ministra Salgado le corrige después, me pongo a temblar. Si aparece Zapatero en escena, me echo la mano al bolsillo. Si Leire Pajín pide tranquilidad, me llevo la mano al corazón porque rozo el infarto. Todos ellos confirman una subida de impuestos pero ninguno explica ni cuánto, ni cómo, ni cuándo ni por qué. Sólo sabemos que la causa es la crisis económica y que la razón es por solidaridad. Que un gobierno socialista reivindique la solidaridad entre ciudadanos merece un aplauso si no fuera porque en los últimos años ha quebrantado en multitud de ocasiones este principio básico en cualquier Estado. Cuando se aprobó el trasvase de agua del río Ebro a la Comunidad Valenciana y a Murcia borró la palabra solidaridad de su diccionario político. Es más, ensalzó al diputado aragonés que inventó el lema egoista de "el agua para quien le llueva". Cuando anunció un nuevo modelo de financiación autonómica no le importó que Cataluña se quedara con 4.000 millones de euros y las otras 16 comunidades se repartieran los 8.000 restantes entre ellas. Cuando temblaron los grandes bancos destinó una fortuna a salvar sus cuentas, pero mientras tanto permitió que las pequeñas empresas y los autónomos se estrellaran con sus negocios. Cuando Zapatero llegó a La Moncloa los constructores tenían la culpa de todo, pero ahora que su amigo David Taguas dirige la patronal del sector les subvenciona obras de infraestructuras a través del Plan E. Ahora que superamos los cuatro millones de parados regala 420 euros a los que no tengan derecho a prestación, pero cuando había dos millones de personas sin trabajo hizo poco por ayudar a quienes no recibían ni un euro. Cuando la crisis económica causa estragos nos pide a los ciudadanos que seamos solidarios con los demás, pero a los funcionarios que tienen empleo garantizado de por vida se dispone a subirles el sueldo por encima del IPC. Solidaridad significa "más impuestos" en el vocabulario de Zapatero. Así que cada vez que menciona esta palabra me pongo a calcular. Nos va quitar la deducción de 400 euros con la que compró tantos votos en las generales de 2008. Va a subir las retenciones por el dinero que depositemos en los bancos o en la bolsa. Va a aumentar otra vez las tasas al tabaco y las bebidas alcohólicas. Quiere gravar todavía más la gasolina. Y falta la mayor de las subidas: el IVA. El Gobierno argumenta que hay que armonizar los impuestos españoles a los de otros países europeos, pero nadie se preocupa se armonizar nuestros sueldos a los de Alemania, nuestra educación a la de Finlandia, nuestro nivel de vida al de Noruega ni nuestras infraestructuras a las de Francia. Lo que Zapatero llama un ajuste impositivo se va a traducir en más de 16.000 millones de euros en impuestos que vamos a pagar todos los españoles. En total, cerca de 1.000 euros por familia. Ahora que el euríbor nos daba un respiro y que los precios comenzaban a bajar, al Gobierno se le ha ocurrido la genial idea castigarnos a todos con un subidón de impuestos.

Fotografía de Pablo A. Iglesias

Pablo A. Iglesias

Fundador de LaSemana.es

Doctor en Periodismo

Director de Información y Contenidos en Servimedia

Profesor de Redacción Periodística de la UFV

Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito