ANÁLISIS DE INTERNACIONAL
Hay que cuidar las formas
Por Isaac Á. Calvo
1 min
Internacional06-09-2009
Afganistán sigue siendo foco de noticias durante las últimas semanas. A la espera del resultado final y oficial de las elecciones presidenciales celebradas a finales del pasado mes de agosto, la actualidad se centra en la violencia y en unos sucesos que han acaparado aún más la atención sobre el territorio afgano. Una organización no gubernamental ha denunciado que varios guardias de seguridad privada contratados por el Gobierno de Estados Unidos para que vigilen su Embajada en Kabul están cometiendo conductas impropias. Las pruebas testimoniales las han enviado directamente a la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, y también las han publicado en Internet. Lo acontecido ha corrido como la pólvora, y no es para menos. En las imágenes difundidas se ve a varios guardias borrachos, vejando a personas, con posiciones comprometedoras, medio desnudos... En resumen, hechos que son graves pero que lo son aún más si tienen lugar en una Embajada –y para mayor inri en la de Estados Unidos– y en un país como Afganistán, donde la tensión está a flor de piel. Es cierto que las personas que tienen esa conducta no son funcionarios de EE.UU. pero sí están trabajando para el Gobierno estadounidense, por lo que la Administración de Barack Obama debería controlar mejor todo el proceso de contratación externo y más cuando está pagando grandes cantidades de dinero a las adjudicatarias. Más que nada porque la gente tiende a simplificar las noticias y, al final, es la imagen de Estados Unidos la que se ve dañada.
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Isaac Á. Calvo
Licenciado en Periodismo
Máster en Relaciones Internacionales y Comunicación
Editor del Grupo AGD