Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

ANÁLISIS DE SOCIEDAD

Amigos en crisis

Fotografía

Por Almudena HernándezTiempo de lectura2 min
Sociedad19-04-2009

Menos mal que ha llegado la crisis. Si al final habrá que agradecerlo. Si no fuera por ella muchas personas aún no habrían descubierto a sus verdaderos amigos, ni habrían valorado su salud o las aparentemente significantes cosas pequeñas. Lo malo es que en la misma operación han llegado las sorpresas desagradables, que los considerados amigos han renegado de uno, y escurren el bulto mientras miran a otro lado… En las duras es cuando se conoce a las personas. La crisis está destrozando muchos hogares, llevando a miles de personas a gabinetes de psicología, ahogando en el alcohol con penas, embargos y sinsabores el trabajo y sacrificio de vidas enteras. Menos mal que en los peores momentos surjen las mejores oportunidades. Es verdad. La avaricia de unos pocos ha arrastrado a la injusticia a muchos. Sin embargo, cuando las cosas van mal en la mayoría de las ocasiones hay una tabla de salvación. Dios aprieta pero no ahoga. También hay quien dice que el amigo es aquel que socorre en los momentos malos, no el que complace con palmaditas en la espalda cuando todo marcha bien. Dicho de otro modo, el éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano. Los verdaderos amigos no se hacen fotos, ni tratan de ser la novia en la boda, el niño en el bautizo y el muerto en el entierro. Los amigos no cuestionan a sus amigos, sólo escuchan, prestan su hombro, tienden la mano sin decir nada y brindan su pañuelo para secar las lágrimas. No hace falta llamarlos. Siempre están. Y es de bien nacidos agradecérselo. Por eso están aquí estas líneas, en homenaje a los amigos que salvan, apoyan, ayudan y consuelan. Estas líneas son, sobre todo, para los amigos que han aparecido de la nada en medio del desierto, para quienes no llamanaron la atención antes cuano las cosas iban bien, sino ahora, con la desesperación. Estas líneas son, también, para esos amigos a quienes nunca antes se les calificó con ese nombre y que se dejan guiar por el corazón y no por la cabeza. Que no hacen cálculos, que no esperan nada a cambio y que, simplemente, han sabido creer en la Bondad y en la Verdad, por encima de las economías y, ante todo, por las personas de bien.

Fotografía de Almudena Hernández

Almudena Hernández

Doctora en Periodismo

Diez años en información social

Las personas, por encima de todo