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40 definiciones de paz

Fotografía

Por Álvaro AbellánTiempo de lectura3 min
Opinión22-03-2009

Cumplidos 40 años de la protesta bed-in for peace, con la que Lennon y Ono protestaron contra la guerra de Vietnam, el Magazine de El Mundo publica 40 definiciones de paz dadas por personalidades españolas de diferentes ámbitos. El ejercicio periodístico es interesante, pues los preguntados pertenecen a prácticamente todos los estamentos sociales, a los que representan o sobre los que ejercen cierto liderazgo. Sería un ejercicio socrático completo si cada una de esas definiciones fuera acompañada de una pregunta puñetera que desarmara sus puntos flacos. No obstante, podemos encontrar cierta coherencia en las definiciones que nos revelan diversos niveles de comprensión sobre qué es la paz. Hay, por supuesto, un “nivel cero” de respuestas, que corresponde a la “comprensión cero”, y no haremos sangre con los autores de dichas respuestas. Al primer nivel corresponde, paradójicamente, definir la paz de forma negativa: “es la ausencia de vecinos”, dice Risto Mejide, cuya respuesta es, como siempre, además de una provocación, una opinión mayoritaria que pocos se atreven a expresar así. Su respuesta está al nivel de las del humorista Juan y Medio (“La sensación de bienestar nacida de la ausencia de intranquilidad”), de la modelo Nieves Álvarez (“La ausencia de odio”) y de la MC del grupo de Hip Hop Violadores del verso (“La paz es ser tú mismo”). Es decir: la paz es “que nos dejen en paz”. A un segundo nivel pertenecen las respuestas de orden político, no porque las pronuncien políticos (también lo hacen otros), sino porque entienden que la paz tiene que ver con relacionarse cordialmente con los demás. Muchos insisten, por lo tanto, en que la paz no puede reducirse sólo a ausencia de conflicto (el poeta Antonio Gamoneda, el chef Andoni Luis Aduriz). No hace falta recoger las citas de Rajoy o Savater, pues todos conocemos su implicación personal en el conflicto vasco. En este nivel hay una vinculación evidente entre paz y justicia o entre la paz y la posibilidad del desarrollo personal de las personas en sociedad. Por eso mismo muchos consideran que la paz es una utopía, imposible de realizar, pero a la que no podemos renunciar (Vicente del Bosque). Aunque en el segundo nivel aparece veladamente, en el tercer nivel de definiciones la paz es, claramente, un trabajo personal que empieza por uno mismo y que no tiene que ver sólo con la justicia, sino también con “la paz interior” y con la “búsqueda de la verdad” que vincula a una comunidad entera de hombres en busca del bien común. Aquí la paz ya no es una utopía, pues no tiene que ver con cosas irrealizables, sino con la actitud personal de cada uno, con una la tensión espiritual constructiva donde el otro, el distinto, no es visto esencialmente como un riesgo, sino como una oportunidad para la paz. Es notable encontrar en este nivel a Jaime Mayor Oreja, que bien podría limitarse -dada su implicación en la política vasca a buscar el orden social. El nivel más noble queda reservado a un reportero: “La paz es algo así como el perdón y la reconciliación entre las almas”, dice Manu Leguineche, nada sospechoso de beatillo de salón, pues nació en Guernica, ama profundamente su dolorida tierra vasca y sus ojos han contemplado las guerras e injusticias más cruentas de nuestro tiempo. Su definición, humilde, es la más profunda. Porque el conflicto entre los hombres es inevitable y, a veces, saludable. Pero uno sólo puede admitir y afrontar con valentía el conflicto si reconoce la posibilidad del perdón y la reconciliación. La paz es definida aquí, por primera vez, como la fuerza capaz de superar los conflictos. No de evitarlos -que es utópico-, ni de anularlos -que es insuficiente-, sino de superarlos por sobreabundancia de bien. Ninguna visión de la paz, salvo esta última, puede proporcionar verdadera paz a los hombres. Pero cuando los hombres apuestan por el perdón y la reconciliación, edifican ese lugar donde la vida se ensancha.

Fotografía de Álvaro Abellán

$red

Doctor en Humanidades y CC. Sociales

Profesor en la UFV

DialogicalCreativity

Plumilla, fotero, coach