ANÁLISIS DE INTERNACIONAL
El próximo gobierno de Israel
Por Isaac Á. Calvo
2 min
Internacional22-03-2009
El líder del Likud, Benjamin Netanyahu, parece que ya tiene perfilado cómo va a ser su próximo gobierno en Israel. Netanyahu, que no fue el candidato más votado en las últimas elecciones, se refugia en los partidos de la ultraderecha y en los ultraortodoxos. Unos pactos que, en teoría, no son anti natura porque el Likud es una formación conservadora, pero que pueden dar más de un quebradero de cabeza al próximo jefe del Ejecutivo israelí. La verdad es que pocas opciones le quedaban a Netanyahu después de que tanto el Kadima de Tzipi Livni como los laboristas de Ehud Barak no llegaran a un acuerdo con el Likud. Livni fue la vencedora de los comicios pero no fue designada para formar el próximo Gabinete porque el presidente de Israel, Simon Peres, constató que ésta no contaba con los apoyos suficientes. En el caso de Barak, muchos analistas ven que los pésimos resultados que cosechó en las votaciones son un castigo a las políticas desarrolladas por los laboristas durante la pasada legislatura. El llamado gobierno de unidad nacional entre el Likud, Kadima y el Partido Laborista está, salvo novedad, descartado. Esta opción sería, teóricamente, la que más tranquilidad política iba a dar a Israel. Los acuerdos del Likud con la ultraderecha son difíciles de llevar y tienen un alto grado de incertidumbre debido a la atomización de partidos y las diferentes posturas existentes, algunas bastante radicales. Es decir, cualquier desavenencia en el gobierno de coalición puede dar al traste con éste. Si la incertidumbre política es algo que afecta a cualquier país, en el caso de Israel este hecho aumenta debido a su situación geopolítica. Si se quiere intentar resolver el conflicto palestino-israelí, es necesario que las partes implicadas gocen de instituciones estables y desarrollen posturas moderadas. La cuestión palestina y cómo se aborde este problema van a ser determinantes para el futuro Ejecutivo israelí. Si Netanyahu intenta un acercamiento a la Autoridad Nacional Palestina (ANP), sus socios le darán la espalda y precipitarán una crisis. Si Netanyahu se distancia considerablemente de la ANP, recibirá las presiones de la Comunidad Internacional y, principalmente, de Estados Unidos, uno de los máximos aliados de Israel.
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Isaac Á. Calvo
Licenciado en Periodismo
Máster en Relaciones Internacionales y Comunicación
Editor del Grupo AGD