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ANÁLISIS DE ECONOMÍA

¿75 puntos?

Fotografía

Por Gema DiegoTiempo de lectura2 min
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La impaciencia nos traiciona a la hora de esperar que surtan efecto las primeras medidas tomadas contra la crisis económica. ¿Que no son la panacea porque la crisis no se soluciona con una fórmula exacta? Desde luego. Pero tampoco hay que pensar que, dado que los resultados no se ven inmediatamente, no van a servir para nada. Las decisiones del Gobierno, de las cumbres o de las instituciones monetarias no son como la Purga Benito, que hacía efecto sin salir de la farmacia. Las ideas del Ejecutivo de Zapatero no se van a notar, probablemente, hasta que se ejecute una buena parte de los presupuestos de las instituciones para 2009, puesto que la estrella del programa es la potenciación de la obra pública, y el desarrollo de ésta conlleva unos procesos –redacción de proyectos, licitaciones, adjudicaciones y firma de actas de replanteo- que suponen varios meses de espera, porque hasta que los trabajos no comiencen, no se podrán repercutir los contratos en un descenso del paro. En cuanto a las ayudas a la producción de ciertas empresas, como las del sector de la automoción, no se podrá comprobar su utilidad hasta que verdaderamente las compañías demuestren su lealtad a las condiciones firmadas y su disposición a permanecer en el suelo que la institución que ha concedido las subvenciones gobierna. Pero al Banco Central Europeo (BCE) parece que le ha dado por poner en marcha el sistema de la Purga Benito. No contento con los últimos y pronunciados recortes de los tipos de interés, y ante la gran caída de la inflación –y el subsiguiente riesgo de una peligrosa deflación-, los rumores apuntan a que la entidad monetaria quiere recortar los tipos de interés en 75 puntos básicos de golpe. Es cierto que esta reducción puede estimular el consumo a corto plazo –antes, si cabe, si se refleja pronto en el Euribor-, pero, a la vez, unos tipos bajos de forma continua terminan impulsando el ahorro a través de la mentalidad mover este dinero no me sirve para gran cosa y con esta incertidumbre, mejor me lo guardo, no sea que pierda lo poco que tengo. Circunstancias totalmente contraproducentes cuando lo que se persigue es poner una red a la bajada de la inflación y luchar contra el incremento del paro. Aunque, al menos, lo de los 75 puntos puede ser un sorprendente golpe de efecto.

Fotografía de Gema Diego