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ANÁLISIS DE ESPAÑA

Un nuevo escenario

Fotografía

Por Alejandro RequeijoTiempo de lectura2 min
España25-05-2008

Ha sido como una venganza que, como siempre, se ha servido en plato frío. Zapatero se la tenía guardada desde que le dejaron con el culo al aire en la T-4 después de aquel desafortunado "estamos mejor que hace un año pero dentro de un año estaremos mejor que ahora". Y el Gobierno jugó ese as que tenía en la manga sin despeinarse. El propio Ministro del Interior se encontraba en Senegal cuando las Fuerzas de Seguridad francesas y españolas desarticulaban la cúpula dirigente de ETA por enésima vez. La diferencia es que esta dirección es la que ordenó volar por los aires el proceso de paz en el que tanto empeño y riesgos había puesto el presidente. Esta es la cúpula dirigente que para ello desplazó a Josu Ternera, quien hasta ese momento había llevado el peso de las negociaciones con el Ejecutivo y que parecía estar por la labor de llegar a algún tipo de acuerdo. En cambio, Thierry es quien había aprobado volver a la violencia más dura con toda clase de atentados. Desde el tiro en la nuca como a Isaías Carrasco, hasta el coche bomba como en Legutiano. En definitiva el encargado de dinamitar el primer intento de Zapatero por acabar con 40 años de terrorismo etarra. Decir primer intento no significa necesariamente que tenga que haber un segundo empeño, pero los precedentes invitan a no descartar esa posibilidad. Es más, en caso de que el presidente repitiese aventura, se trataría no del segundo, sino del tercer intento ya que las negociaciones no se pararon tras el atentado de Barajas. La detención de Thierry, sitúa al Ejecutivo en una posición privilegiada para argumentar un cambio de situación en el seno de ETA. Aunque antes habrá que ver como se reestructura la banda y si continúa con su ola de atentados, lo cierto es que el escenario vuelve a ser distinto. No sólo por la detención del último supuesto jefe de ETA –que, por cierto, tiene de pinta de todo menos de eso- sino por que el PP ya no está echándole el aliento en el cogote al Ejecutivo con cada paso que da. De tanto darse codazos entre ellos, a los populares se les ha olvidado hacer oposición. Inmersos en una guerra que cada vez tiene menos –nunca lo tuvo- de debate ideológico y más de luchas personalistas, esperan al Congreso de junio como un naufrago la orilla. No obstante, quién sabe si la situación no empeorará después en una formación en la que resulta que ahora Fraga es centrista moderado y en la que la lista de nombres díscolos se sucede semana a semana de manera organizada y nada espontánea para decirle a Rajoy que se vaya. Es tanto el ruido que forman con sus disputas que hasta han estado cerca de eclipsar las detenciones de la cúpula etarra. ¿Se habrán enterado?. En Ferraz se siguen frotando las manos.

Fotografía de Alejandro Requeijo

Alejandro Requeijo

Licenciado en Periodismo

Escribo en LaSemana.es desde 2003

Redactor de El Español

Especialista en Seguridad y Terrorismo

He trabajado en Europa Press, EFE y Somos Radio