ANÁLISIS DE ECONOMÍA
Precios de mentira
Por Gema Diego
1 min
Economía06-04-2008
No hay nada como creerse las propias mentiras para construir una realidad paralela al gusto del consumidor. Aunque la que se han fabricado algunas empresas alimentarias ha sido más bien al gusto del productor. Ha bastado con concienciar a los compradores, mediante unas simples declaraciones, de que determinados alimentos se habían encarecido para conseguir que, al llegar al supermercado, los adquiriesen a precios más altos sin pestañear. Ahora, Competencia ha metido mano a un problema que tiene su extensión en un aspecto que han denunciado reiteradamente agricultores y ganaderos, el del exorbitante aumento del valor de los productos desde la tierra a la mesa. Por fin, una forma de luchar contra la inflación activamente, algo que la oposición lleva solicitando desde hace meses. Mientras la crisis inmobiliaria continúa acechante. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ya ha advertido de lo peor, aunque los bancos españoles, por lo visto, están muy tranquilos, con sus excelentes resultados en 2007 y su bajo porcentaje de hipotecas de riesgo contratadas. De mentirijillas ha sido el retroceso del paro en marzo, puesto que se debe al espejismo de las contrataciones de Semana Santa; y a lo que se suma que la afiliación a la Seguridad Social no acompaña. Igualmente, parece que pagamos de mentira cuando usamos una autovía, aunque no deberíamos estar tan seguros de ello.
