ANÁLISIS DE ECONOMÍA
No compres yogures, compra un piso
Por Gema Diego
1 min
Economía28-10-2007
Tan feas se están poniendo las cosas que las orejas del lobo ya se ven despuntar con meses de antelación. Hasta los bollos y los yogures avisan con tiempo para que no nos peguemos sustos en nuestros paseos por el supermercado en la cuesta de enero. Y para que no nos enfademos mucho, nos dicen que el precio de los pisos va a bajar; quizás así no perdamos la ilusión, claro. Pero, cuidado, que no es oro todo lo que reluce. Al hilo del abaratamiento de la vivienda, la construcción pone el grito en el cielo, teme la desaceleración de la grúa e insta a que se libere más y más suelo urbanizable, aun a riesgo de tener que comerse con patatas alguna que otra promoción de pisos. Si no se defiende el dinamismo del ladrillo, amenaza el sector, el desempleo sufrirá las consecuencias. Dentro de poco también anunciarán el encarecimiento de los derivados del petróleo, que ha vuelto a marcar máximos históricos. Para que luego no digamos que no nos lo esperábamos, como el Gobierno con la estafa filatélica.
