ANÁLISIS DE SOCIEDAD
San Juan
Por Almudena Hernández
2 min
Sociedad24-06-2007
La España laica ha celebrado san Juan, la noche más corta del año. Y muchos lo han vivido siguiendo al pie de la letra ese supuesto concepto de diversión: desfase y borrachera al canto -no con un reserva, claro-, saltando hogueras para purificarse, sorteando siete veces las olas del mar... En esta España laica, hay quien dice, incluso, que esta noche festiva es "mágica", y que parece que a las tantas de la mañana las estrellas hablan. Más de uno habrá confundido el Atlantis con un cometa. ¿Qué deseo habrá pedido? ¿A quién se lo habrá pedido? La España laica de jolgorio irracional -como la vida misma, parece ser- no sabe que la de san Juan no es la noche más larga, pues el solsticio de verano ya pasó días atrás, ni que de seguir así, de celebraciones sin cabeza, las hogueras nos quemarán a nosotros, sin necesidad de encenderlas para celebrar una fiesta. Es más, la laica España que celebra y hace conjuros no quiere saber que el único agua que purifica es el que utilizó un hombre grillao que comía saltamontes y se vestía con piel de camello. En esta España laica ahora se lleva vestir como mendigos y sin estética, como aquel peculiar sujeto. La diferencia, es que Juan, conocido como el Bautista estaba tan convencido de quién era y cuál era su función en este mundo que por ello perdió la cabeza. En esta España laica muchos están perdiendo la cabeza, pero sin razón. ¿Puede ser mágica la celebración de una fiesta con nombre de santo cristiano? Además de ser una lástima es una incongruencia y además, algo deprimente, pues quizás las nuevas generaciones, al igual que las actuales, no encontrarán la respuesta en la futura asginatura de Educación para la Ciudadanía...
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Almudena Hernández
Doctora en Periodismo
Diez años en información social
Las personas, por encima de todo