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ANÁLISIS DE ESPAÑA

Políticos hipócritas

Fotografía

Por Alejandro RequeijoTiempo de lectura3 min
España20-11-2005

Durante los últimos días se vienen sucediendo en España distintos episodios que no hacen más que evidenciar la hipocresía de nuestros políticos. Sin ir más lejos, ahí tenemos la visita del presidente Chino, Hu Jintao. Cuando Zapatero llegó al poder, estrechó lazos con el eje caribeño de Fidel Castro y Hugo Chávez. Este cambio de orientación en nuestra política exterior es duramente criticado por el Partido Popular, los mismos que prefieren alinearse con EE.UU., país ahora especializado en vuelos ilegales a cárceles secretas de Europa del Este. Los populares cada vez que oyen hablar de Cuba o Venezuela apelan a la defensa de los derechos humanos, recuerdan a los periodistas encarcelados, a los presos políticos de la isla, se rasgan las vestiduras ante la ausencia de libertades... Sin embargo, luego viene el presidente chino y todos esos valores parecen olvidarse. Hipócritas. Desde el PP, conscientes de los beneficios que reportan unas buenas relaciones con China, no ha hecho ninguna crítica a la visita del líder asiático, o por lo menos no se les ha oído tanto como en otras ocasiones. ¿Dónde queda ahora la defensa de la democracia y los derechos humanos? Habría que recordarles que China además de ser la potencia mundial del futuro, sigue estando a la cabeza de los países con más periodistas entre rejas por el único delito de ejercer la libertad de expresión. A pesar de su apertura económica, su política de represión social permanece intacta. El gigante asiático es un ejemplo constante de violación de los derechos humanos, ejecuciones, explotación, colonización ilegal del Tibet... Pero eso hay muchos que no lo quieren ver. Todo queda eclipsado por su potencial económico. Poderoso caballero es Don Dinero. Pero los de Rajoy no son los únicos que emplean el doble rasero en función de sus intereses. También el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero debería replantearse sus relaciones con determinados países. No puede uno ser el abanderado de la paz y la democracia y luego pasar a formar parte de los aliados preferenciales de China. Tampoco es de recibo patrocinar la Alianza de Civilizaciones y al mismo tiempo considerar a Marruecos un pueblo “amigo y hermano”. Además de hipócrita, es incoherente e incompatible. Por mucha Francia que haya detrás, el reino de Mohamed VI es, al igual que China, otro desierto de libertades y, de momento, por parte de Zapatero tan sólo han salido elogios. Ya en casa, al Gobierno le ha explotado en las manos el escándalo por la condonación de deudas millonarias de La Caixa al PSC. Lo grave de este asunto no es sólo la sombra de corrupción que lo rodea si no que el ministro de Industria, José Montilla, se niegue a dar explicaciones en el Congreso tal y como se había solicitado. Aquí es donde Zapatero y su partido vuelven a faltar a lo que prometieron cuando estaban detrás de la pancarta. El ahora presidente garantizó transparencia y aseguró que el Parlamento volvería a ser el centro del debate político. Sin embargo, su ministro prefiere tirar la pelota al tejado del vecino. Algo tendrá que esconder. Un poquito más de coherencia y menos hipocresía en estos y otros asuntos ayudaría a recuperar la imagen de un PSOE al que el CIS ha asestado un golpe de realidad. Zapatero ha ido a pagar con tarjeta y se ha sorprendido de que se le ha agotado el crédito tan amplio del que gozaba hace no mucho tiempo. Un toque de atención que debe tener muy en cuenta.

Fotografía de Alejandro Requeijo

Alejandro Requeijo

Licenciado en Periodismo

Escribo en LaSemana.es desde 2003

Redactor de El Español

Especialista en Seguridad y Terrorismo

He trabajado en Europa Press, EFE y Somos Radio