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LIBERTAD DURADERA

Varios manifestantes incendian la embajada de EE.UU. en Afganistán

Por Pablo FernándezTiempo de lectura1 min
Internacional30-09-2001

Un acto con poca trascendencia económica pero de gran valor simbólico refleja el estado de ánimo de los afganos ante la crisis de los atentados contra Estados Unidos. Varios manifestantes quemaron la pasada semana la embajada de Estados Unidos en Afganistán. El edificio se encontraba abandonado desde 1989.

Un grupo de manifestantes pro talibán quemó, el pasado miércoles, la embajada estadounidense en Afganistán. El incendio de este edificio, que la Administración de Washington abandonó en 1989, simboliza el rechazo de los afganos al acoso de Estados Unidos. “Muerte a Estados Unidos”, “larga vida al Islam”. Estos eran los gritos que se podían oír el pasado 26 de septiembre en Kabul, junto a la antigua embajada estadounidense en Afganistán. Varios manifestantes, que celebraban el quinto aniversario de la entrada de los talibán en el Gobierno, asaltaron el edificio y expresaron su rabia y temor por el inminente ataque de Estados Unidos y quemaron su embajada. El acto no tiene especial trascendencia ya que en el edificio no vivía nadie desde 1989. Sin embargo, el valor simbólico es muy importante. La Policía afgana no impidió que los manifestantes alcanzaran su objetivo, por lo que parece que este suceso forma parte de una campaña del Gobierno talibán en contra de Estados Unidos. Ésta no ha sido la única protesta que se ha producido en la región desde el inicio de la amenaza estadounidense. También en Pakistán se han sucedido las manifestaciones en favor de los talibán. El Gobierno paquistaní, además, se ha negado a abrir sus fronteras. El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) ha solicitado al Ejecutivo de Islamabad que permita el paso de unas 20.000 personas procedentes de Afganistán. Sin embargo, Pakistán no quiere acoger a nadie más.

Fotografía de Pablo Fernández