ANÁLISIS DE ESPAÑA
Exámenes
Por Alejandro Requeijo
3 min
España12-06-2005
Estos días se puede ver como miles de estudiantes de toda España se enfrentan al temido examen de Selectividad. Muchos años estudiando y preparándose para una prueba en la que se juegan nada menos que su futuro. Dependiendo del resultado podrán desarrollar los planes que se habían propuesto o por el contrario, tendrán que pensar en hacer otra cosa. Pero no son los únicos. Coincidiendo con la Selectividad y con los exámenes finales de las universidades, la clase política española esta protagonizando diferentes pruebas en las que también hay mucho en juego. Mucho más que una mayoría absoluta es lo que se disputan socialistas y populares en Galicia. Fraga aspira a una nueva reelección con la que poner el broche de oro a toda una vida en los ruedos. Pero no menos se juega Rajoy quien tiene ante estos comicios un examen para medir su capacidad al frente de un partido que podría perder uno de sus bastiones electorales. Por su parte el PSOE, y por consiguiente Zapatero, podrían apuntarse otro tanto y -gobierno de coalición mediante- hacerse con su tercera comunidad histórica a expensas de lo que suceda en el País Vasco. Y es que, tras las elecciones del pasado 17 de abril, la Cámara de Vitoria se ha convertido en una jaula de grillos en la que cualquier cosa puede pasar. Tras el polémico veto a Atutxa y el malestar generado a causa de la formación de los grupos, llega el turno al particular examen de Ibarretxe con su debate de investidura. Lo cierto es que hace mucho que no se escucha nada del lehendakari en funciones. Seguramente este enclaustrado en la Lehedakaritza estudiando todos los resultados que salen del Parlamento y concienciándose de que un aprobado raspado en su investidura podría dejar su nombramiento en manos del impredecible PCTV, y con esa gente nunca se sabe, y si no, que le pregunten a Atutxa y a alguno más. En Euskadi ya no hay encuestas, las hubo pero se fueron rápidamente a Galicia para amargar la campaña a Fraga. Hace unas semanas, también las encuestas, anunciaron que el PP estaba recortando distancias al PSOE. Gusten o no, las encuestas son de los pocos recursos que ayudan a sondear el grado de aceptación que tiene un Gobierno. Otro recurso son unas elecciones generales, pero los sondeos cada vez se equivocan más y entre unas elecciones y otras hay que esperar mucho. El PP se esta encargando de amenizar la espera con pequeños exámenes en forma de manifestaciones. La calle es un buen escenario para medir el apoyo o el rechazo del electorado. Los populares lo saben bien. Un examen fue la concentración para rechazar la negociación con ETA. Otra prueba fue la convocada en Salamanca en contra del traslado del Archivo y otro examen será la marcha para protestar contra las últimas medidas sociales de Zapatero. Sobre quién ha aprobado y quién ha suspendido estos exámenes, que cada uno saque sus propias conclusiones. Como suele ser habitual, unos dicen una cosa -millones y millones- y otros dicen otra -cuatro gatos- y mientras el resto no sabemos a quién creer, entre otras cosas, porque no hay forma de demostrarlo. Pero hablando de conclusiones y de argumentos que no se pueden demostrar, ya hay un examen al que se le puede poner nota. Se trata de la Comisión de “Investigación” del 11-m que ya va llegando a su fin. Por no contribuir al esclarecimiento de la verdad. Por aprovechar el recuerdo de las víctimas con fines partidistas, y por contribuir a la ruptura del Pacto Antiterrorista, la nota para unos y otros es clara, suspenso.
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Alejandro Requeijo
Licenciado en Periodismo
Escribo en LaSemana.es desde 2003
Redactor de El Español
Especialista en Seguridad y Terrorismo
He trabajado en Europa Press, EFE y Somos Radio