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ANÁLISIS DE DEPORTES

El campeón debe defender título

Fotografía

Por Roberto J. MadrigalTiempo de lectura3 min
Deportes29-05-2005

Después del espectáculo que brindó en Estambul, con una remontada épica, resulta que el campeón de Europa no puede competir, salvo cambio normativo, la próxima temporada en la Liga de Campeones. El Liverpool, a pesar de tener asegurado –más bien obligado– su concurso en la Supercopa de Europa y en la Copa Intercontinental, no tiene garantías de poder disputar la Copa de Europa. Un caso peliagudo, cuyo único precedente sucedió hace cinco años: el Real Madrid, en idénticas circunstancias, ganó la Liga de Campeones –en la mágica final de París, contra el Valencia–, pero fue quinto, superado por el Real Zaragoza, en el campeonato nacional. Sin embargo, la Federación española (RFEF), por el límite de cuatro equipos del mismo país impuesto por la UEFA, decidió que la plaza del conjunto aragonés en la previa fuese –sin tener que jugarla– para el equipo entrenado entonces por Vicente del Bosque. La Federación Inglesa (FA), en cambio, ha decidido mantener –y su decisión es inamovible– que los cuatro equipos de Champions se clasifiquen por el resultado en su liga. Con este criterio, el Liverpool sería el primer equipo que no podría defender el título europeo en toda la historia de la Copa de Europa. La FA ha optado por solicitar una invitación especial, pero la UEFA es reacia a que compitan cinco clubes del mismo país. Entre otros motivos, la plaza otorgada al Liverpool supondría que un campeón europeo –presumiblemente el Olympiakos– no pudiera participar. Ello supondría un pérdida de ingresos y ranking para el campeón griego, o de cualquier otra liga, ya que uno de los criterios para decidir el número de plazas por cada país son, precisamente, los resultados obtenidos en las competiciones continentales. A la vista del pollo que se avecina, se han propuesto múltiples alternativas. Desde hacer disputar las fases previas al Liverpool, pasando porque otros equipos les cedan su plaza, pasando por otras alternativas para tratar de casar en lo posible las previas –y aunque el campeón debería estar clasificado directamente como cabeza de serie para la liguilla–. En este sentido, a expensas de una decisión del Comité Ejecutivo de la UEFA, a mediados de junio, quizá lo más factible fuera que el Everton, si opta a una plaza en la liguilla, y el Liverpool se jueguen la cuarta plaza inglesa: lo normal sería que ni Chelsea, ni Arsenal ni Manchester se quedaran fuera. Cualquier otra solución supondrá quejas, fundadas, de implicados en un lío que no les atañe. Por lo pronto, como quiera que Rafael Benítez –“es de sentido común que el campeón pueda defender su título”– y la FA tienen argumentos a su favor, está claro que se debe cambiar la normativa para definir, de una vez, el criterio que se debe emplear. Lo más justo, a la larga, sería que en caso de conflicto, la cuarta plaza diera derecho a jugar sólo la Copa de la UEFA. Aun a costa de dejar sin premio la buena temporada de un equipo, sería un criterio justo porque se aplicaría por igual en todos los casos.

Fotografía de Roberto J. Madrigal