ANÁLISIS DE ECONOMÍA
Caminar sin ayudas
Por Gema Diego
1 min
Economía22-05-2005
“Vive de tus padres hasta que puedas vivir de tus hijos”, dice este nuevo refrán canalla que se ha extendido por España a causa del paro y del alto precio de los pisos. Los jóvenes no se independizan por dos causas: en unos casos por la falta de ayudas y en otros por lo cómodo que les resulta permanecer en casa de sus padres. La actitud de España respecto a las ayudas de la UE se encuadra en este último grupo. Bruselas dará facilidades a España –dos años más mamando del Fondo de Cohesión- para que se adapte a su nueva situación y se vaya planteando la forma de desarrollarse sin tantos incentivos externos. Las que no lo tendrán tan fácil serán las comunidades autónomas que dejen de ser Objetivo 1, por lo que pronto no percibirán dinero procedente de los fondos estructurales. Enfriar la patata caliente recibida por una España cuyos resultados macroeconómicos son aún mejores con la nueva contabilidad pasará por articular un modelo de solidaridad interregional donde se fomente el desarrollo de las autonomías más desfavorecidas y no se establezcan diferencias injustas entre ellas. El problema es que España no es todavía consciente de que sus cifras son las propias de la Europa desarrollada, y lo es menos de que eso debería traer consigo tener la madurez suficiente para afrontar los problemas propios de forma autónoma, sin que la mano de mamá Europa tenga que inmiscuirse. Porque hay otros asuntos lejos de las cuentas españolas que reclaman la atención y el despliegue de la influencia de la UE.
