![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() |
![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() |
En España, la mitad de los lectores se fían de la prensa, un diez por ciento más que la media de la Comunidad Europea (40%), aunque España se encuentra en el sexto lugar del ranking que está encabezado por Belgica (62%), y a quien siguen Holanda (61%), Luxemburgo (59%), Finlandia (53%) y Francia (51%). Cabe destacar que los británicos no creen demasiado en sus publicaciones, eso lo demuestra un triste 15% de confianza depositada en el medio escrito. Únicamente el 49% de los españoles cree en la profesionalidad de la televisión. En este medio los países europeos superan nuestra media, con un 56%. ¿Qué indican estas estadísticas? Que los ciudadanos europeos son muy críticos, ¿o criticones? La crítica constructiva siempre es razonable, aunque no se puede estar discutiendo continuamente por el simple hecho de desconfiar de todo. También es posible que no se sepa muy bien lo que se desea escuchar o ver, ya que la prensa "amarillista" o la del "corazón" son las más consumidas. Si se quiere exigir, primero se tendrá que aprender a seleccionar el producto comunicativo (formativo). Ya que no se puede olvidar, que los ciudadanos de a pie (la demanda) son los que tienen la sartén por el mango (mando). La pequeña pantalla se ha convertido en un miembro más de la familia a la que todos y cada uno recurren a la hora de: llorar sus penas, buscar entretenimiento, reírse de los demás o encontrarse solo. Lo preocupante es que no se enseña, ni se educa para verla y aprender de ella. Por este motivo, resulta alarmante que el 31,5 % de los chavales dispongan de un monitor en su cuarto. Si bien los padres se quejan de los contenidos violentos de la tele, no prohiben a sus pipiolos ver este tipo de inmoralidad. De hecho, sólo el 54 % de los niños afirma que sus padres no les dejan ver determinados programas y películas. El porcentaje disminuye con la edad de tal forma que alcanza sólo un 33 % entre los niños de 14 años. Como demuestran las encuestas, sobre gustos no hay nada escrito, y es que el acuerdo para ver un mismo espacio o programa televisivo tan sólo se alcanza en el 48 % de las ocasiones. Parece ser que la antaña dictadura paternal está obsoleta, y únicamente el 25 % de los progenitores deciden lo que hay que ver bajo su techo familiar. |