![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() |
![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() |
![]() Goytisolo bromea sobre la censura franquista: "La verdad es que lo que más preocupaba no era tanto que autorizasen, sino que me dieran algún premio. Eso no me habría gustado nada". El escritor admite que la publicación, tan espaciada de tiempo, de Antagonía perjudicó a la novela en su conjunto. También es muy diferente leer las cuatro novelas que integran Antagonía por separado o conjuntamente. Luis Goytisolo tiene la risa fácil y estalla en carcajadas cuando se alude al enorme erotismo que aparece en casi todas sus novelas, en especial, en la última, Placer licuante. Y realmente la sexualidad está muy presente en Antagonía. La tercera parte, La cólera de Aquiles, cuenta entre muchas cosas una historia impecable de lesbianismo. Hay mucha memoria en la tetralogía y una severa crítica llena de ironía y humos a la burguesía barcelonesa. Recuento tiene cierto carácter autobiográfico generacional y es en parte una novela de iniciación: con Raúl, cuyos primeros recuerdos se inician con la guerra civil, asistimos a sus progresivos desengaños, a su formación como novelista y a su radical escepticismo que lo lleva a rechazar ideas e ideologías que intentan explicarlo todo. Walter Arias, el protagonista, es fruto de las contradicciones que padecemos todos, según el escritor, nadie tiene un pensamiento estable; el pensamiento de las emociones son volubles. Cualquiera que procure ser verosímil acaba chocando con la realidad porque el concepto parte de una interpretación personal y eso , para el narrador, da pie a todo. Felipe Benítez perseguía que cada paso de El novio del mundo fuera totalmente imprevisible. Walter Arias reconstruye a través de la memoria lo que ha sido su mundo. El verdadero protagonista de la novela es el pensamiento de personaje, que está en ese punto en el que el sentido común está muy cerca del disparate. Tras concluir la novela, Benítez se reconoce "vampirizado" por un personaje que acabó, junto a su mujer y su gato, convertido en el cuarto miembro de la familia. Para Benítez la literatura es creación del lenguaje. En esta obra lo que ha buscado era parodiar su propio estilo, buscando fluctuaciones entre lo sublime y lo bufonesco y creando párrafos de mucha intensidad lírica, pero con un contrapunto que lo convierta en cómico. |