“Ópera prima” de Martín Sotelo, de 30 años, obra que escribió a los 23, y que lleva desde entonces corrigiendo. La novela está inspirada en un hecho real: un anciano mata a su mujer 50 años después de matar a su primer marido para poder casarse con ella. El morbo del crimen, sin embargo, tiene un papel poco relevante en Bailes de medio siglo, donde lo que interesan son los sentimientos escondidos, la tragedia vivida en solitario, y en pareja. La búsqueda de una felicidad que no acaba de llegar, y que de hecho no llega nunca.
El “baile” de Martín Sotelo aparenta ser de novela negra, psicológica y policíaca; y tiene esa forma, pero acaba hablando de sentimientos. Todo ello mezclado con detalles de la historia de España, haciendo referencia a hitos históricos del país para situar la narración en el tiempo. Novela polifónica y lírica, no es la primera del autor, quien asegura que tiene “otras tres metidas en un cajón”, leídas únicamente por su hermana porque son “muy malas”.
Para Martín Sotelo escribir es algo “vergonzoso”, clandestino o secreto, “algo privado que ha de quedarse así”. Quizás sea por eso que el libro parece una rendija por la que Sotelo permite al lector asomarse a “su historia”, la que sólo él conoce y se resiste a contar. La composición de la novela mezcla diálogos con pensamientos y con pura narrativa, va intercambiando voces que son como las piezas de un puzle que el lector ha de completar por sí mismo.
Empezando por el desenlace, Sotelo da pinceladas de lo que será la imagen completa, y a lo largo del libro el lector tiene que ir colocando cada pieza en su lugar, para, al final, tenerse que conformar con lo poco que el autor se digna a contar.
Martín Sotelo ha publicado un libro, pero lo principal es que ha escrito una novela. Según ha confesado en varias entrevistas, él escribe para pasárselo bien, y si quiere el lector, que se lo pase bien a su lado.
Dice Sotelo que es incapaz de escribir pensando en si se va a publicar o no y de la misma manera, no puede escribir pensando en ningún lector porque, ¿en cuál piensa? A este joven autor, que abandonó Filología Hispánica en tercero de carrera para “aprender a escribir” ni siquiera le interesa el panorama literario. Realmente hay que hacer un esfuerzo para ponerse en sintonía con el escritor, pero el lector que lo consiga quedará ensimismado por las historias que Martín Sotelo es capaz de contar.
Podremos comprobarlo pronto porque ya tiene la siguiente novela casi escrita que será, asegura, del mismo estilo, aunque espera con la edad tender a un estilo más llano. A lo mejor se asemejará así a escritores de su admiración como Onetti, Chandler o Simenon.