Asesinatos, violencia y traición son la nota predominante de un mundo, el del crimen organizado, donde es necesario ganarse el respeto para sobrevivir. Takeshi Kitano, vuelve al género que abandonó hace ya diez años para revelarse contra todo y contra todos. Ya le echaban de menos sus seguidores, que impacientes, han tenido que esperar su ansiado regreso. Este thriller sin respiro, lleva la firma del polifacético director, cómico, guionista y actor; y es que sino lo hace el todo, ¿quién lo hará?.
La película del director japonés ha sido ya presentada a grandes festivales como el de Cannes, donde luchaba por la Palma de Oro o el de SITGES. La crítica Internacional es unánime a favor de está explosiva recreación que no deja indiferente a nadie. ¿Si tuviera que describir una sensación? Poderío, cine al más puro estilo Kitaro. ¿Y una recomendación? Dejar a un lado la sensiblería.
Takeshi Kitano se refería así a los personajes de la película “La mayoría de los papeles que he interpretado en mis películas han sido bastante tranquilos y poseían una cierta frialdad que expresaban con pocas palabras. En Outrage quería que los personajes hablaran más. Toda la película está repleta de sórdidos yakuza hablando sin parar. Lo que me parece interesante es que los yakuza en Outrage no mantienen en absoluto esa frialdad, sino que están constantemente gritándose unos a otros. Dan bastante vergüenza.”
Outrage es una película de villanos, donde el bueno no es tan bueno, y el más malo no es quizás el peor, original e imprevisible. Gran exageración en las escenas de mayor violencia así como en las acciones y gestos de los personajes. Un estilo característico para un director muy especial. En definitiva, una sorprendente producción que atrapa y se apodera del espectador. Así es Outrage.