Raquel González.- Más de cuatro horas de intenso debate tuvieron como protagonista al juez Gómez de Liaño, como consecuencia del indulto concedido días atrás por el Gobierno. Los socialistas son los principales verdugos del Partido Popular en este asunto. Estos mantienen que el Ejecutivo se ha inmiscuido claramente en el Poder Judicial como si se tratase de un Gobierno autoritario.
El ministro de Justicia defendió hasta la saciedad que no se han suplantado poderes y que el indulto a Gómez de Liaño es legal, constitucional y no se trata de una agresión a la democracia, como afirma el PSOE. Además, Acebes calificó las críticas del Partido Socialista como un "despropósito", ya que se deben "a intereses particulares".
Javier Barrero, portavoz del grupo socialista en la Comisión de Justicia del Congreso, insistió en que nada había de personal o partidista en el rechazo del PSOE al indulto de Liaño y sentenció diciendo: "Da la impresión de que el PP paga favores y deudas a quienes le ayudaron a llegar al Gobierno". El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, recordó a Acebes que todos los actos del Poder Ejecutivo se controlan por los tribunales. "Esa es la esencia de la democracia y del Estado de derecho. Resulta insólito que haya que repetir estas cosas", afirmó.
Acebes, quien reconoció que era la primera vez que se indultaba a un juez acusado de prevaricación en un país democrático, aseguró que el Poder Judicial "no puede inmiscuirse en el ejercicio exclusivo del derecho de gracia que tiene el Ejecutivo", y que ha de limitarse "a respetar la decisión y poner diligentemente en ejecución sus efectos". El ministro también quiso dejar claro que el Gobierno seguirá ejerciendo sus competencias sobre indultos "sin complejo alguno". Convergencia i Unió, Coalición Canaria, Partido Nacionalista Vasco y Grupo Mixto se mantuvieron al margen de este conflicto.
[14-12-2000]